
Night Life se trata de simplemente de un asunto de licor, y tristeza. Su oscura disposición quedó establecida con el clásico escrito por Willie Nelson y que da inicio al disco (“The night life ain’t no god life, but it’s my life”). Price y un grupo de “musicos rotos” le pusieron es tono de un borracho aferrándose a su trago doble. Un álbum como éste es para tocarlo suavemente
No hay comentarios:
Publicar un comentario