Novedoso es el comienzo del disco. Este inicia con una discusión acerca de una canción de Morrisey antes que la banda empiece a tocar "To be young (Is to be sad, is to be high)", y ciertamente la tristesa autoreferencia cuelga sobre las canciones de Ryan Adams. Pero Adams, antigüo lider de la disfincional banda Whiskeytown, es un campirano de corazón, aunque no en actitud. Así que hay una belleza casi pastoral que envuelve al disco con una feliz dulzura. Y con toda la expresividad de Adams, su voz grave (similar en parte a Paul Westerberg y Merle Haggard), dan a Heartbreaker el poder de perdurar
sábado, 6 de junio de 2009
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